Salsas en gastronomía: características, tipos, beneficios e historia

¿Quieres aprender cómo elevar el nivel de tus platos y recetas? Hoy te contamos unos trucos y recomendaciones para que aproveches el papel de las salsas en gastronomía y descubras todo su potencial.

Seguro que sabes que las salsas cambian el sabor de una comida, pero, ¿sabías que te ayudan a mejorar el contraste de los alimentos o que maximizan el resultado final de la cocción?

Efectivamente, las salsas y condimentos son una de las mejores formas a la hora de sacar todo el potencial de una comida.

No solo llevan tus comidas a otro nivel, las salsas también pueden usarse antes de cocinar como adobo para carnes y verduras, y son una forma perfecta a la hora de decorar un plato y darle el aspecto final.

¿Qué serían de unos espaguetis a la boloñesa sin salsa de tomate? ¿O de una pizza barcacoa sin salsa picante y orégano?

Salsas en gastronomía, ¿cué características añaden a la comida?

  1. Dan textura: las salsas pueden ser gruesas o suaves, a base de aceite o un líquido fino. Y es que las salsas pueden ser gruesas o suaves dependiendo de los ingredientes y esto afecta al plato. Uno de los aspectos más agradables de comer una comida deliciosa son las diferentes texturas del plato. Si el plato consiste en un cremoso puré de verduras o una carne final como el pollo, una salsa suave es perfecta para unir ambos componentes y hacer el plato más jugoso.
  2. Equilibra todos los componentes y ofrece sabores complementarios a los platos. Una ensalada con tomates cherry y mozzarella gana sabor con una salsa vinagreta picante y dulce. El sabor de la vinagreta encaja el dulce de los tomates y equilibra su sabor, y al mismo tiempo corta la grasa del queso.
  3. Añade atractivo visual. Dicen que se come con los ojos antes que con la boca. Lo cierto es que la apariencia de un plato es fundamental para mucha gente. ¿Qué sería de un churrasco sin chimichurri o de unas patatas bravas sin salsa picante? Las salsas ayudan a darle un toque diferente a los platos, no solo en el sabor sino en el aspecto visual.
  4. Incorporan jugosidad. Por ejemplo, espaguetis, hamburguesas y ensaladas. Los espaguetis serían un aburrido y soso lío de fideos sin una salsa marinera picante que cubra cada hebra. Las hamburguesas, no importa lo jugosas y carnosas que sean, necesitan ese poder extra para que se destaquen, ya sea con mayonesa, ketchup o mostaza. Y una ensalada sin vinagreta es sólo un tazón de vegetales crudos.

A modo resumen, te contamos los cuatro propósitos de las salsas: Dan sabor, añaden humedad, le dan atractivo para los ojos y mejoran la textura de los platos.

Beneficios de las salsas

Como habrás visto antes el aspecto y el sabor de una salsa influye en una comida en función de sus características. Asimismo, también influirán sus beneficios que varían en función de los ingredientes de una salsa.

Y es que no es lo mismo una salsa picante hecha con chili e ingredientes bioactivos como los flavonoides que te pueden ayudar con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias que una salsa marinara para comer con la pasta.

La composición nutricional de los ingredientes de las salsas picantes hacen que estas sean una fuente de alimentación saludable.

Y es que los pimientos y los chilis contienen compuestos bioactivos como los flavonoides, los ácidos fenólicos, los carotenoides y las vitaminas C, E y A.

Por otro lado, existen muchos condimentos saludables bajos en azúcar y que contienen ingredientes nutritivos como proteínas, grasas y fibra. Un ejemplo claro es el guacamole ya que está repleto de aguacates.

Ejemplos de recetas de salsas sencillas y básicas que deberías conocer:

  • Pestos
  • Salsas picantes.
  • Chimichurri y salsas bravas.
  • Vinagretas. 
  • Salsa marinara. 

Consejos para lograr salsas exitosas

Para asegurar que el proceso de elaboración de las salsas sea rápido y eficiente, anota estos consejos:

  • Sigue al pie de la letra las instrucciones de la receta. 

Algunas salsas pueden requerir refrigeración durante una hora o toda la noche, para que los sabores se fusionen para un mejor sabor.

  • Ten a mano todos los ingredientes y herramientas adecuadas para realizar la receta y la salsa.

Por ejemplo, igual necesitas una licuadora o un procesador de alimentos para conseguir una salsa suave, mientras que para conseguir una salsa gruesa igual sólo necesitas un cuchillo y una tabla de cortar.

  • ¡Prueba, disfruta y saborea a medida que cocinas!

Las preferencias de sabor de cada persona varían mucho, piensa en la sal, para una persona un plato puede estar salado y para otra no. Así que sólo porque una receta requiera una cierta cantidad de sal, no significa que sea la cantidad adecuada. Ajusta en consecuencia y siempre de menos. Piensa que siempre se puede añadir más, pero no se puede quitar, así que sazona poco a poco a medida que avanzas.

  • Usa ingredientes de calidad y frescos

Ten en cuenta que los sabores de los ingredientes frescos cambian con la temporada. Los tomates pueden ser dulces una temporada y agrios un par de meses después.

En resumen, nunca pases por alto la importancia de una salsa y aliño porque tienen muchos beneficios y propósitos para realzar las comidas además de cambiar el aspecto y sabor por completo.

Esperamos haberos ayudado con estos consejos de las salsas en gastronomía y que le saquéis todo el potencial a vuestros platos con estos trucos.