Alimentos gourmet y productos delicatessen, la calidad no está reñida con el precio

¿Consideras caro un buen café servido en su punto exacto?, ¿te parece excesivo pagar más por el aceite de virgen extra que por el aceite de oliva normal?, ¿cuestan mucho los alimentos gourmet y productos delicatessen?

Alimentos gourmet y productos delicatessen, ¿caros?, no gracias

Depende de tus gustos, de lo que quieras, lo que puedas y lo que estés dispuesto a pagar, ¿a qué sí? Y es que muchas veces nos parece caro algo que en realidad no lo es. Por poner un ejemplo, un café de Starbucks tiene un precio de media de unos 3 euros más o menos.

Su modelo «Tall Latte» o lo que es lo mismo un café con leche grande en Madrid cuesta 2,90 euros o lo que es lo mismo 3,38 dólares. ¿No te parece un poco caro comparados con otros cafés?

Un café bien servido, de calidad y tueste superior cuesta menos de la mitad de ese precio en muchos otros bares y restaurantes de España y está infinitamente más rico que uno de Starbucks.

Esta multinacional tiene fama de hacer cafés y estar especializada en bebidas calientes y tés, no en productos de alta gama. Y esto, obviamente, repercute en el precio ya que son ellos quienes marcan el precio del producto en el mercado.

Calidad o alta gama, he aquí la diferencia

Lo importante es recalcar que se trata de un producto que no es de gran calidad. Puede ser bueno y es posible que el origen del café, su tueste y diferentes variedades tengan reminiscencias de calidad, pero eso no significa que sea de gran calidad.

En cambio, si nos atenemos a su precio por mercado sí se paga como si lo fueran. En el caso de los alimentos gourmet y productos delicatessen sí que son de alta gama y por ello se pagan como tal.

Esto se debe a que tanto su elaboración, origen, procedencia y exclusividad determinan la calidad del mismo. Y esto sí se aplica en el precio. Es decir, en los productos delicatessen y alimentos gourmet pagamos por calidad y exclusividad.

La cuestión es saber apreciar esta clase de preguntas. Lo que queremos decir con este ejemplo de Starbucks es que a veces algo no es caro aunque lo parezca a primera vista. Esto ocurre muchas veces en el mercado de los productos delicatessen.

¿La calidad es cara?

¿Es cara la calidad?, ¿qué entendemos por calidad y cómo afecta al presupuesto de un producto? La cualidad de un producto no está reñida con su precio sino con su obtención, su elaboración, su forma de envío, de empaquetado y su procesamiento, entre otras características.

Otra cuestión importante que afecta al precio final de un producto es que depende de muchas variables, desde la existencia de intermediarios que suelen encarecer el coste a la exclusividad del producto y valor.

Por poner un ejemplo, la carne de denominación de origen Ternera Gallega es de gran calidad y tiene muy buena fama y esto repercute en el precio coste de kilógramo.

Lo mismo sucede con el jamón de bellota y de Jabugo o con el aceite de oliva de Producción Integrada, todos ellos son productos exclusivos y de alta calidad y procedencia. 

Esta calidad se refleja en el precio final, pero ello no significa que sean caros. Todo lo contrario.

Por ejemplo, el aceite de oliva PI se aleja de métodos tradicionales de obtención, se paga por un certificado y sello de calidad que redunda en el sabor, color y aroma final de este líquido conocido como oro verde.

Es decir, el usuario paga por todo ello y tiene una garantía al saber que consume aceite de oliva de alta calidad.

Algo normal teniendo en cuenta que los productores de aceite lo recogen en su punto óptimo de recolección y con unos medios y técnicas depuradas que no dañan los brotes, ni el proceso.

Algo parecido sucede con la alimentación de los cerdos Jabugos y es que la dieta de estos ibéricos es tan selecta que está basada en bellotas de encina, alcornoque y quejigo como plato principal.

Esto unido a su engorde y genética hace que tengan ese sabor tan característico. 

Lujo y calidad, se parecen, pero no son lo mismo

Siguiendo el ejemplo de los curados y jamones ibéricos el precio de un kilógramo de jamón de Jabugo no es caro, aunque lo parezca. Se paga acorde a lo que se obtiene. Para que nos quede claro, se trata de un producto de alta calidad, pero no de lujo.

El caviar, en cambio, sí es un producto asociado al lujo. Bueno, en realidad, depende de su variedad. Pero, sí, este tipo de manjar gastronómico se paga muy bien y es un producto delicatessen, pero también lo es el aceite de oliva, las conservas y el jamón de Jabugo.

¿Significa esto que sean caros los productos gourmet y los alimentos delicatessen? En realidad no, sólo tenemos que tener claro que son exclusivos, de alta calidad y un manjar.

Y es que a la hora de comprar alimentos delicatessen no podemos ni debemos fijarnos sólo en el precio, hay que leer la letra pequeña, es decir, conocer el origen, su etiquetado, la procedencia, el mimo y el cariño de los productores, la forma de obtención artesanal o no y, por supuesto, la historia del producto.

Los amantes de lo gourmet saben apreciar qué es un producto delicatessen y exclusivo y cuál no. ¿Quieres conocer cuál es la diferencia? ¿Por qué no pruebas nuestros alimentos gourmet y productos delicatessen?

Tenemos una amplia selección de manjares gastronómicos. ¡Y te aseguramos que no son caros, aunque lo parezcan!