Cuidado y características del vino: ¿Por qué montar una bodega en casa?

¿Eres amante del vino y no tienes una bodega en casa aunque sea pequeña? Hoy te contamos los motivos de por qué montar una bodega en casa y la relación estrecha entre el cuidado del vino y tu propia bodega.

Si eres un apasionado del vino y un amante de los caldos sabrás que este tipo de bebidas deben servirse a una temperatura, humedad y características adecuadas para aprovechar todas sus propiedades organolépticas y así mantener intacto su sabor y calidad.

Sin embargo, si bien es cierto que la mayoría de sitios de restauración y hostelería mantienen el vino en sus mejores condiciones nunca está de más tener una pequeña colección de botellas en tu casa.

¿Por qué montar una bodega en casa? Las razones son obvias: si tenemos una colección en casa la podremos controlar siempre que queramos.

Además, nunca está de más tener un par de botellas en casa bien sea como pasatiempo, como tema de conversación para cenas y reuniones o sencillamente como inversión para no gastar en un local.

Incluso como colección si eres un amante selecto de los vinos delicatessen de alta calidad.

Cuidado y características del vino:

El vino es un tipo de bebida especial que requiere un cuidado especial. Si bien es cierto que el vino puede conservarse de forma fácil y dura mucho tiempo hay que tener en cuenta ciertos aspectos básicos a la hora de sacar todo su potencial y sabor.

Para esto hay que tener en cuenta unas normas básicas que son las siguientes:

  • Mantener el vino y las botellas alejadas del calor.
  • Respetar una temperatura constante.
  • Apartar la humedad de la zona y mantener las botellas en torno al 75 % de humedad.
  • Conservar las botellas tumbadas a ser posible y en un sitio libre de vibraciones, ruidos y olores.
  • Tener en cuenta las propiedades y temperaturas de conservación de los distintos vinos (blanco, rosados y tintos).
  • Almacenar y clasificar las botellas según la antigüedad y calidad del vino (crianza, reserva o gran reserva).
  • Diferenciar entre temperatura de servicio o consumo y la de conservación.

Y es que dependiendo del tipo de vino que sea (blanco o tinto) se sirve a una temperatura u otra. Esta temperatura se llama temperatura de servicio que no tiene que ser la misma que la de conservación.

El vino blanco debe mantener de servicio de entre unos 8 y 12 grados, pero se puede conservar a unos 15 grados.

El consumo de tinto es diferente al blanco, el blanco a 12 grados o menos (hasta 8 grados), los tintos varían entre 15 y 17 grados. Un tinto crianza es recomendable que sea servido a 15 grados mientras que un reserva y gran reserva se puede servir a 17 grados.

¿Por qué montar una bodega en casa?

Todo lo anterior debería ser suficiente para que montes una bodega en casa, pero si no te parece suficiente te contamos otras razones:

  • Conservar el vino en las mejores condiciones y disfrutar del caldo con tus amigos y seres queridos cuándo y cómo quieras.
  • Ideal para épocas de aislamiento como hace poco tiempo con el Estado de Alarma por el coronavirus.
  • La clave para cualquier instalación de elaboración de vino es doble: saneamiento y control de la temperatura. Si tienes una pequeña bodega puedes controlar el vino, por lo tanto, mantendrás su sabor y propiedades. 
  • Para maridar con tus propios platos y recetas.
  • Ahorro de dinero y personalización a la hora de escoger el tipo de vino (nunca está de más tener una botella o dos de una clase de vino que no te guste especialmente y que sea para tus visitas). Al tener botellas en casa evitas pagar de más en un local por un vaso de vino. 
  • Por otro lado, el vino es un arte y una afición para mucha gente. Tener botellas en casa es divertido y hace que aprendas más cada día sobre el cuidado de esta bebida.
  • En todo caso, no necesitas mucho espacio para hacer una bodega. Y es que da igual si es un mueble, una estantería, lo importante es elegir un lugar adecuado que proteja al vino. Puede servir como bodega un trastero poco iluminado o un rincón en el garaje libre de moho, polvo y animales. Raro es que no tengas un sitio como este en el que guardar pocas botellas.
  • Te permite mejorar las relaciones sociales al tener un tema en común con la gente amante del vino.

Si todo lo anterior no te convence piensa que una bodega no tiene que ser grande, una pequeña colección de botellas está bien para empezar incluso si tienes poco espacio.

¿Por qué montar una bodega en casa? Y porqué no, en especial, si te gusta esta bebida. Sea cual sea la razón esperamos haberte convencido para guardar un par de botellas y así sorprender a tus invitados la próxima vez que vayan a tu casa.

La próxima semana más recetas, ideas y noticias en nuestro blog gastronómico «Rincón del gourmet».